Hoy,
día ocho de marzo, en la 14ª clase teórica se trató el tema La pedagogía por
objetivos. Se empezó el tema diferenciando dos conceptos que se tienden a
confundir: cociente y coeficiente. El primer término, que es con el que vamos a trabajar, hace referencia
a la cifra que representa la inteligencia y que se obtiene dividiendo la edad
mental (que se consigue a través de los test de inteligencia) y la edad
cronológica, multiplicada por cien. El coeficiente, por otro lado es un término
matemático que hace alusión a otro tipo de operaciones.
Una
vez explicados estos conceptos pudimos ver los primeros intentos que se
realizaron de medir la inteligencia. Sir
Francis Galton (1822-1911) trató de hacer un estudio acerca de la tendencia
de ciertas familias a engendrar genios.
Fue un psicólogo positivista, es decir, consideraba que para que algo
fuese considerado ciencia, tenía que ser medible. De su estudio nació la idea
de eugenesia, según la cual aquellas personas que no resultaban ser
“genios” suponían un peligro para la sociedad. Esta idea se extendió por
diferentes países, provocando así la “esterilización eugenésica” para controlar
la reproducción de desviados sociales.
En
1906 Alfred Binet elaboró el primer
test de inteligencia conocido, mediante el cual se pretendía identificar al
alumnado que requería de una atención especial, mejorando así la educación de
la infancia. Sin embargo este test se llevó a cabo para otros fines, que fueron
los de etiquetar y limitar a las personas.
Por
otro lado Lewis Terman sí dejó claro
su objetivo cuando publicó el test de C.I. Dejó clara la idea de que todos los débiles mentales son, al menos,
criminales potenciales (palabras textuales de Terman). Este test también
buscaba marcar diferencias entre las distintas nacionalidades, afirmando que,
la deficiencia mental era común en aquellas que se consideraban inferiores. El
test también se utilizaba en el ejército para designar cargos como el de
oficial, intendente… Una vez finalizada la guerra se buscó que la utilización
de este test se llevara a la educación como elemento clasificatorio.
Edward Thorndike, Presidente de la Asociación de psicometría
norteamericana, defendía la existencia de una relación entre la inteligencia de
las personas y la moralidad. De esta
manera cuanto más inteligente es una persona, mayor moralidad hay en
ella.
Tras
ver un fragmento de Punset entrevista a Sir Ken Robinson y un corto de animación, se nos planteó la siguiente cuestión:
¿Se puede medir la inteligencia? Como respuesta surgió la idea de que existen
varias inteligencias. Sin embargo, aunque nos centrásemos en un único tipo de
inteligencia, ésta no podría ser medida, ya que al final el test solo mide la
capacidad de realizar dicho examen. Además no existe una inteligencia 0,
incluso los niños antes de nacer, cuando se están desarrollando ya poseen
inteligencia.
Respecto
al Currículo Técnico, Cubberly
defiende la idea de que las escuelas son fábricas, donde lo que se busca es que
todos sean iguales, que haya un control
de la producción. También pudimos ver la idea de Skinner acerca del educador, el cual tenía que manipular las variables para lograr que el alumnado alcanzase los
objetivos propuestos.
Por
otro lado Benjamin Bloom elaboró una
clasificación en el ámbito cognoscitivo de manera que se jerarquizaban los
conceptos en una escala: desde el conocimiento, pasando por la comprensión, la
aplicación, el análisis y la síntesis hasta la evaluación. Sin embargo podemos
observar que esta clasificación puede ser sometida a crítica ya que ante el
ejercicio de dividir un medio entre un tercio ayudándonos de un folio, se puede
considerar que primero es necesaria una aplicación, para poder tener una
posterior comprensión de la actividad.
También
pudimos observar cómo había que elaborar antes la programación de una unidad didáctica y cómo
se formulaban los objetivos, competencias requeridas para llegar a aprobar la
carrera de magisterio.
Al
final de la clase leímos un documento en el cual se podía observar un ejemplo
de investigación educativa. En dicho documento se podía ver las distintas
escalas que un grupo de profesores creía correctas para evaluar al alumnado.
Sin embargo, es una investigación totalmente subjetiva, ya que cada profesor
aportaba su opinión.
Gracias por el diario, así he podido seguir la clase de hoy.
ResponderEliminarEl martes 8 no he podido asistir a clase y me ha servido mucho la explicación hecha por Ángela para no perder el hilo.
ResponderEliminarEstá muy bien la explicación de las diferencias entre cociente y coeficiente, ya que suelen ser términos que se confunden.
Gracias Ángela