«Haced del colegio un lugar divertido»
Profesores en activo comparten con los alumnos de Magisterio nuevas metodologías para que los niños aprendan y disfruten
E. RODRÍGUEZ
OVIEDO 27 enero 2016
Niños 'pegados' al pupitre cinco horas al día, siguiendo el libro de texto y pendientes de los conocimientos que transmite el profesor. Más, luego, dos horas o tres de deberes en casa. «No podéis dar clase de la misma forma, porque es muy triste que haya niños que no quieran ir al colegio porque no les parece divertido». Éste fue el punto de partida de la entretenida ponencia que impartió ayer Daniel García Ron, director del colegio Clara Campoamor de Riaño, en las jornadas de la Facultad de Formación del Profesorado dirigidas a estudiantes de último curso. «Estaré encantado si consigo remover vuestras conciencias y que cambiéis de actitud, porque hay multitud de metodologías para que los niños vayan motivados».
Así, en línea con otros participantes, aludió a otros métodos, como el trabajo colaborativo, el trabajo por proyectos y el método globalizado (en el que se mezclan contenidos de todas las áreas, sin asignaturas 'estanco'). «Yo soy profesor de Matemáticas y la próxima semana los alumnos tienen que exponer un tema en público. ¿Por qué no? Extraña, porque no están acostumbrados, pero César Bona, uno de los 50 mejores profesores de todo el mundo, pidió a los suyos hablar en verso y, a la semana, ya lo hacían. Lo difícil es empezar».
Insiste en el trabajo de colaboración porque, «cuando acaben su etapa educativa, los chavales no van a trabajar en puestos individualizados, sino que van a tener que cooperar». Es partidario de ir abandonando poco a poco los libros de texto, «conforme las familias vayan viendo los resultados de otros métodos». Porque, para motivar, es «imposible» hacerlo solo con el libro de texto.
«Entiendo que es cómodo por las facilidades que dan las editoriales y porque estamos llenos de horarios y burocracia. Así es difícil encontrar un momento para preparar las clases de forma diferente, pero hay que luchar contra ello». En este punto, pidió a la Administración que «ayude», aminorando la carga burocrática. «En Finlandia, la ratio por aula es de 15 alumnos, y si hay niños con necesidades educativas, baja a 10 y hay ayuda inmediata. Aquí pasan dos años hasta que llega el dictamen».
Defensora del aprendizaje participativo, de «acabar con los pupitres alineados para trabajar en grupo y sacar lo mejor de cada uno», se mostró también Lucía Gayol, especialista en Pedagogía Terapéutica (PT), quien reivindicó que los PT «no son profesores de apoyo». «No se trata de que saquemos a los niños con necesidades educativas del aula para apoyarles en los sinónimos, sino de dotarles de estrategias para enfrentarse al aprendizaje y desenvolverse en un contexto lo más normalizado posible. La función de los PT es sensibilizar sobre ello y que el maestro orqueste una respuesta educativa normalizada para lograr esa inclusión». Valoró el trabajo por inteligencias múltiples, porque un discapacitado intelectual puede tener una buena inteligencia musical.
Ser guías para las familias Referente del aprendizaje activo y participativo es el Grupo de Animación Musical Escolar (GAME), integrado por 15 profesores. Entre ellos, Emilio Huerta, del colegio San Bartolomé, de Nava. Los viernes se trasladan a los centros educativos que lo solicitan y organizan talleres y conciertos didácticos. Realizan seis talleres según los niveles de Primaria y en ellos los alumnos son protagonistas al tocar, cantar, bailar...
Después, se convierten en coprotagonistas del concierto al aplicar lo aprendido. «No pretendemos crear lectores hábiles de partituras en las escuelas de Primaria, sino que disfruten y entiendan la música a través de ella, viviéndola», explica Huerta.
Por su parte, la maestra en Educación Infantil Mónica Alonso habló de las posibilidades de empleo al acabar el grado: oposiciones, trabajo en colegios privados y emprender, creando sus propios centros. Insistió en la necesidad de formación permanente y en la importancia de ser guías para las familias.
En mi opinión, hay que empezar a alejarse del libro de texto y las materias impartidas de la manera que se ha hecho hasta la fecha. Creo que con una actividad creativa e innovadora propuesta por los profesores, en vez del seguimiento al 100% del libro de texto, pueden aprender varias materias a la vez. Los objetivos de la actividad pueden ser tanto artística, como musical, o aprender alguna concepto de lenguaje.
ResponderEliminarPor otro lado, creo que las y los PT no pueden hacer todo lo que necesitarían hacer ni lo que les gustaría, ya que en los colegios se les permite trabajar pocas horas a la semana en comparación a lo que se les necesita.
Entiendo que no es fácil pues, como señala Daniel García Ron, la carga burocrática a menudo asfixia a los docentes que no encuentran tiempo para crear, generar nuevas ideas, nuevo métodos de trabajo...
ResponderEliminar¡Pero no es imposible! Poco a poco y con ilusión creo que podemos -y, me atrevería a decir, debemos- al menos intentarlo, ir separándonos de los textos y acercándonos a los niños. Creo que la experiencia podría resultar agotadora, pero estoy segura de que también muy gratificante y beneficiosa para todos.
Eso sí, yo también reclamaría a la Administración una "ayudita"... Más profes (que hay muchos con muy buenas ideas y muchas ganas de trabajar) para poder atender mejor a todo el alumnado y más PT, AL... que puedan realizar su trabajo en condiciones; entre otras cosas...
En mi opinión, lo extraño y diferente atrae el interés, y por ello, debemos alejarnos de la pauta de basarnos solamente en los libros de texto para impartir las clases. Creo que los niños necesitan ver diversión en el conocimiento, y por lo tanto, debemos innovar en las aulas, haciendo que las clases sean más amenas y divertidas. Asimismo, opino que no estaría de más más ayuda en los colegios.
ResponderEliminarLos niños de hoy en día no están nada motivados por las clases tan repetitivas que siguen un patrón igual desde hace muchos años. En mi opinión está muy bien que hayan propuesto este cambio con las opiniones de los que han ido a las facultades de formación del profesorado, porque si van a los estudiantes que se están formando para ejercer la profesión, estos pueden acabar dando ese cambio que mejoraría mucho tanto las aptitudes como las calificaciones de los estudiantes de nuestro país.
ResponderEliminarCoincido con todos mis compañeros en que la educación necesita un cambio radical en la forma de impartir las clases, y no entenderse estas como ir a clase, soltar el discurso y que los alumnos copien, sujetos totalmente pasivos. Pero mis grandes preguntas son ¿cómo es posible que los educadores que forman educadores piensen en promover cambios en la enseñanza de escolares, cuando la mayoría sigue usando los métodos ancestrales?, ¿y cómo después de tantos años de formación, grado, especialidad, doctorado, es decir una media de 10 años de formación universitaria, no se den cuenta de que el trabajo que hacen no es efectivo y tienen que cambiar su método?.
ResponderEliminarSaludos a tod@s